Ponte el spray (o aerosol) en la ropa o en las partes del cuerpo que no están cubiertas por ropa.
No te eches el spray directamente en la cara. Ponlo en tus manos y de allí aplícalo con cuidado sobre la cara. Si prefieres, puedes usar las toallitas húmedas que tienen repelente de insectos y pasarlas por tu piel.
No le pongas repelente a los bebés que tengan menos de 2 meses.