Sigue los siguientes pasos sencillos para hacer que tu casa sea un lugar saludable.
Comienza en el dormitorio.
- Cubre los colchones y las almohadas con fundas “a prueba de polvo”.
- Lava toda la ropa de cama con agua caliente por lo menos una vez a la semana.
- No pongas animales de peluche en la cama.
- Si es posible, quita todas las alfombras, ya que así es más fácil mantener limpios los pisos.