Separa las carnes, pollo, pavo, pescados y mariscos de las comidas que vienen ya preparadas o listas para comer.
Usa una tabla sólo para cortar las carnes, pollo, pavo, pescados y mariscos crudos y otra tabla diferente para cortar los vegetales y las frutas frescas.
Pon la comida en un plato limpio. No uses un plato que ha tenido alimentos crudos o sin cocinar, sobre todo carne, pollo, pavo, pescados o mariscos.
Asegúrate de que la comida esté cocinada de manera segura.
No se puede ver si la carne, pollo, pavo o huevos están bien cocidos con tan sólo mirarlos.
La única manera de saber si los alimentos han sido cocidos a una temperatura segura es usando un termómetro de cocina. Un termómetro de cocina verifica la temperatura dentro de la comida, y así puedes saber que la comida está bien cocinada y es segura para comer.