Lleva esa lista contigo cuando vayas con el doctor o la enfermera. Quizás quieras darle una copia a un familiar o amigo.
Asegúrate de leer y guardar cualquier información que venga con el medicamento.
Guarda tus medicamentos en la misma botella o caja en que vinieron para que tengas toda la información de la etiqueta.
Pon atención al color y la forma de las pastillas que tomas. Si se ven diferente cuando vuelvas a llenar la receta, pídele al farmacéutico que se asegure de que te ha dado el medicamento correcto.