U.S. Department of Health and Human Services

La historia de Melissa

Una mujer embarazada se acaricia su vientre

Cuando le dices a tus amigas que estás embarazada, no paras de recibir consejos y escuchar experiencias de las que ya son madres. ¡Todas quieren compartir tu alegría!

Muchos de los consejos que me dieron me hicieron reír. Una señora me aconsejó bailar todos los días para que a mi hija le gustara la música salsa. Pero otros consejos los tomé muy en serio. Hablé con mi doctora y ella me aconsejó sobre diferentes temas. Me dijo, entre otras cosas, que debería comer saludablemente durante el embarazo y tomar suficiente ácido fólico para tener un embarazo saludable. Fue fácil acordarme de hacer estas cosas, sobre todo porque todos a mi alrededor querían asegurarse de que mi bebé estuviera bien alimentado.

Y cuando mi amiga me aconsejó hablar con mi doctora sobre las pruebas para detectar las enfermedades en los recién nacidos, sobre todo porque ciertas enfermedades son comunes en mi familia, sabía que tenía toda la razón. Estaba disfrutando tanto de mi embarazo y pensando en todas las cosas bonitas que iba a compartir con mi bebé, que no se me había ocurrido pensar en esas cosas.

Haber ido a todas las visitas de rutina con mi doctora antes de que naciera mi bebé fue lo mejor que pude haber hecho. Le hicieron las pruebas de detección a mi bebé antes de irnos del hospital. Ahora cuando veo a una mujer embarazada, ¡tengo un consejo más para compartir!