U.S. Department of Health and Human Services

La historia de Samuel

Un hombre con camisa azul junto a un árbol

Muchas personas se ponen muy nerviosas cuando saben que tienen que hacerse ciertas pruebas médicas. Durante una fiesta para celebrar los 30 años de mi hijo, él se me acercó y me preguntó, “papá, ¿has pensado en hacerte las pruebas para detectar el cáncer de colon y de recto?” Al ver mi cara de espanto, mi hijo supo de inmediato que la respuesta era “no”.

Después de que nuestros amigos y familiares regresaron a sus casas, mi hijo se acercó de nuevo y me contó una historia muy triste de un colega suyo que acaba de perder a su padre, ya que tenía cáncer de colon y de recto. Me explicó que varios tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de colon y de recto, pueden desarrollarse sin que uno tenga síntomas.

Con el paso de los años, mi hijo y mi esposa me han obligado a ir al doctor para hacerme varias pruebas para detectar enfermedades comunes y para revisarme el colesterol. Pero al escuchar en la voz de mi hijo su preocupación, y al ver la tristeza en la cara de mi esposa, yo supe que era momento de poner mis dudas a un lado y hacerme una prueba más.

Pocas semanas después, pude darle la buena noticia a mi hijo de que me hice la prueba para detectar el cáncer de colon y de recto y que todo salió bien. La prueba no fue tan espantosa como yo había pensado. No sentí nada durante la prueba y fue rápida. Lo mejor es saber que todo está bien y mi familia y yo estamos tranquilos de saber que una simple prueba te puede salvar la vida.