U.S. Department of Health and Human Services

La historia de Silvia

Una mujer sonríe mientras abraza a su hijo

“Tengo que sacar al perro a caminar, recoger a los niños y lavar la ropa ¡Y todavía no he empezado a preparar la cena!” Si esto te suena conocido, puede ser que tienes un poco (o bastante) estrés.

Al igual que muchas mujeres, yo llegaba a la casa cansada después de un día largo en el trabajo y todavía tenía una larga  lista de cosas que hacer. Parecía como si no había suficientes horas en el día. Disfrutaba de mi trabajo y de ser madre, pero no me daba el tiempo para cuidarme y relajarme. Entonces, empecé a enfermarme más seguido, y me daban dolores de cabeza y del cuerpo sin ninguna razón.

Hablé con mi doctor y después de contarle mis síntomas, lo primero que me preguntó fue “Silvia, ¿tienes bastante estrés?” La verdad, yo nunca hubiera pensado que el estrés podría causar dolores físicos. Al decirle que sí tengo bastante estrés, él me dijo que mi estrés podría ser la causa de mis dolores, y yo me sentí más tranquila. Mi doctor me dio consejos para mejorar mi nivel de estrés y ayudarme a mantenerlo bajo control.

El comer alimentos saludables y ser más activa me ayudan a mejorar mi nivel de estrés. Pero lo más importante es saber qué es lo que me causa estrés y aprender a manejar esas situaciones de manera diferente. Ahora soy más organizada y también mis hijos y mi esposo me ayudan en las tareas de la casa. Y cuando me siento muy estresada, me recuerdo que todo se puede hacer si se planea bien, y que siempre ayuda hacer unas respiraciones profundas.