Relacionan el hecho de tener los pechos más grandes y la falta de ejercicio con la mortalidad por cáncer de mama

Pero hacer más ejercicio pareció ofrecer algo de protección, según halló un estudio de 11 años

Por Kathleen Doheny
Reportero de Healthday

LUNES, 9 de diciembre de 2013 (HealthDay News) -- Si una mujer contrae cáncer de mama, tener los pechos grandes y vivir de forma sedentaria podrían aumentar su riesgo de morir de la enfermedad, según sugiere un estudio de gran tamaño y realizado a largo plazo.

Hace tiempo que los expertos saben que estar físicamente activa reduce el riesgo de contraer cáncer de mama en aproximadamente un 25 por ciento. Sin embargo, el nuevo estudio observó cómo tanto el ejercicio como el tamaño de los pechos podrían servir para predecir el nivel de supervivencia en caso de que se produzca un cáncer de mama, afirmó el investigador del estudio, Paul Williams, científico del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, en Berkeley, California.

Williams halló que el riesgo de morir de cáncer de mama se reducía aproximadamente en un 40 por ciento para las mujeres que eran físicamente activas en comparación con las que no cumplían con las directrices de ejercicio.

El estudio apareció en la edición en línea del 9 de diciembre de la revista PLoS One.

Para llevar a cabo el estudio, Williams y su equipo realizaron un seguimiento a casi 80,000 mujeres durante 11 años. Todas eran participantes en estudios nacionales sobre la salud de corredores y caminantes. Aproximadamente 33,000 de las mujeres eran caminantes y unas 46,000 eran corredoras.

En el momento en que ingresaron en el estudio, a ninguna de las mujeres les habían diagnosticado cáncer de mama. Todas informaron sobre las distancias que caminaban o corrían cada semana, además del tamaño de la copa del sostén y del peso y la estatura corporales.

Durante el periodo de seguimiento de 11 años, 111 participantes del estudio fallecieron de cáncer de mama. De promedio tenían unos 55 años de edad al fallecer.

Las que cumplían con las actuales directrices de ejercicio tenían aproximadamente un 42 por ciento menos de probabilidades de morir de cáncer de mama que las que no cumplían con ellas. Esas directrices recomiendan dos horas y media de actividad moderada, una hora y 15 minutos de actividad intensa o una combinación equivalente durante la semana.

La cantidad de ejercicio que encontraron que protegía contra el cáncer de mama fue: caminar a paso vivo aproximadamente 7 millas (unos 11.25 km) o correr casi 5 millas (unos 8 km) a la semana. "No es mucho ejercicio", indicó Williams.

"Esta es más evidencia de otro beneficio del ejercicio", señaló Williams. "Al parecer no encontramos ninguna diferencia entre caminar y correr".

Las mujeres con poco tiempo disponible podrían optar por correr en lugar de caminar, indicó Williams. "Se ha de caminar aproximadamente un 50 por ciento más para quemar la misma cantidad de calorías [que corriendo]", señaló. Para el estudio, caminar a paso vivo se defino como un paso de aproximadamente 3.5 millas (5.6 km) por hora.

Aunque el estudio encontró una asociación entre cumplir con las directrices de ejercicio y un menor riesgo de morir de cáncer mama, no estableció causalidad.

Dado que las investigaciones anteriores han producido resultados mixtos sobre el mayor tamaño del pecho y el riesgo de morir de cáncer de mama, ya que algunas investigaciones han mostrado un vínculo y otras no, Williams también observó esta cuestión.

"Vimos una relación fuerte", comentó. Halló que las mujeres con una copa de talla C tenían 4 veces más riesgo de morir de cáncer de mama que las que tenían una copa de talla A. Las que tenían una copa de talla D o mayor tenían un riesgo casi 5 veces mayor que las de la talla A.

De nuevo, el estudio halló una asociación, pero no una relación de causalidad entre la talla de la copa del sujetador y el riesgo de morir de cáncer de mama.

Tener unos niveles más altos de estrógenos es un factor de riesgo conocido de cáncer de mama, comentó Williams. Se ha mostrado que las mujeres con los pechos más grandes tienen unos niveles más altos de estrógenos que las que tienen los pechos más pequeños si tienen una cintura estrecha, pero no si tienen una cintura más ancha, comentó. Es más probable que las mujeres que son activas físicamente tengan una cintura estrecha que las sedentarias.

A otra experta le pareció que los resultados eran esperanzadores para las mujeres que son solo activas de forma moderada.

"El mensaje positivo es que no es necesario salir y correr un maratón", comentó Alpa Patel, epidemióloga principal de la Sociedad Estadounidense del Cáncer (American Cancer Society), que revisó los hallazgos del estudio.

Y en cuanto a cómo explicar el posible vínculo, dijo, "en gran parte es un mecanismo hormonal". Estar activa físicamente reduce la exposición a largo plazo de una mujer al estrógeno, lo que puede reducir el riesgo de contraer cáncer de mama.

Otros hábitos saludables que podrían reducir el riesgo de cáncer, indicó Patel, son mantener un peso corporal sano y limitar las bebidas alcohólicas a una al día o menos.

Más información

Para aprender más sobre el cáncer de mama y su prevención, visite la Sociedad Estadounidense del Cáncer.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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FUENTES: Paul Williams, Ph.D., staff scientist, Lawrence Berkeley National Laboratory, Berkeley, Calif.; Alpa Patel, Ph.D., senior epidemiologist, American Cancer Society; Dec. 9, 2013, PLoS One, online

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