Los estadounidenses siguen comiendo demasiada sal, según los CDC

Se necesitan nuevas estrategias para reducir el riesgo de hipertensión, señalan unos expertos

Por Steven Reinberg
Reportera de Healthday

JUEVES, 19 de diciembre de 2013 (HealthDay News) -- El amor de los estadounidenses por la sal no ha disminuido en el siglo XXI, lo que pone a las personas en riesgo de hipertensión, la principal causa de ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares (ACV), advirtieron el jueves las autoridades de salud pública de EE. UU.

En 2010, más del 90 por ciento de los adolescentes y adultos de EE. UU. consumían más de los niveles recomendados de sal, más o menos la misma cantidad que en 2003, informaron los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de EE. UU.

"La ingesta de sal en EE. UU. ha cambiado muy poco en la última década", comentó el funcionario médico de los CDC y coautor del informe, el Dr. Niu Tian.

Y a pesar de un ligero descenso en el consumo de sal entre los niños menores de 13 años, los investigadores hallaron que entre el 80 y el 90 por ciento de los niños siguen consumiendo más que la cantidad recomendada por el Instituto de Medicina (IOM).

"Muchas organizaciones se están concentrando en reducir la ingesta de sal en la dieta", enfatizó el Dr. Gregg Fonarow, vocero de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) y profesor de cardiología de la Universidad de California, en Los Ángeles.

"Se necesitan esfuerzos más efectivos si se desea reducir la prevalencia de la ingesta excesiva de sal en la dieta", planteó Fonarow.

Los CDC han sugerido que acoplar los esfuerzos por reducir la ingesta de sal con la guerra contra la obesidad es una forma de combatir ambos problemas al mismo tiempo. Quizá también se necesiten nuevas directrices para la comida en las escuelas, sugirió el informe.

Samantha Heller, nutricionista clínica principal del Centro Médico Langone de la NYU en la ciudad de Nueva York, señaló que reducir la sal de la dieta es esencial tanto para los adultos como para los niños.

"Lo que resulta tan preocupante es que este informe indica que ocho de cada diez niños de uno a tres años de edad, y nueve de cada diez niños de más de cuatro años, comen demasiada sal y están en riesgo de hipertensión", lamentó.

La mayor parte de esa sal proviene de los alimentos procesados y de la comida de los restaurantes, no del salero de la mesa, apuntó Heller.

Esto significa que es probable que gran parte de la comida que esos niños consumen sea comida rápida, comida basura y comida procesada, indicó. "Esto equivale a una dieta rica en sal, en grasas y en azúcar, que puede llevar a varios problemas graves de salud en el futuro", advirtió.

Además, tanto la comida rápida como la procesada alteran el gusto, lo que lleva a unas quejas constantes de parte de los padres de que sus hijos no quieren comer nada excepto pollo frito y perritos calientes, apuntó Heller.

Heller señaló que los encargados del menú son los padres y los cuidadores. "Esto plantea una pregunta obvia: ¿por qué le está dando esa comida a un niño de dos años?", enfatizó.

La sal se oculta en muchos alimentos, dijo Heller. "La sal se usa para la textura, para mejorar el sabor y como conservante, y no necesariamente tiene un sabor salado", explicó.

Algunos defensores de salud creen que la solución al problema de la sal está en lograr que las compañías de comida y los restaurantes reduzcan la sal en sus productos.

En 2010, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de EE. UU. comenzó a trabajar con la industria alimentaria para reducir voluntariamente la sal en la comida procesada. Pero dos años más tarde, se ha logrado poca cosa, según el Centro de la Ciencia en el Interés Público (Center for Science in the Public Interest).

"Desafortunadamente, la industria alimentaria no ha reducido significativamente los niveles de sodio a pesar de 40 años de advertencia del gobierno", comentó en una declaración en 2012 Julie Greenstein, subdirectora de políticas de fomento de la salud del centro. "Llegó la hora de que la FDA intervenga y obligue a unas reducciones razonables".

El problema es que hay poca evidencia para determinar exactamente cuánta sal es demasiado y cuánta es demasiado poca, según un informe reciente del IOM.

"[Por ahora], la respuesta sencilla es cocinar más en casa y comer más comida integral y menos comida procesada", aconsejó Heller.

Revisar el contenido de sodio en las etiquetas de los alimentos también es esencial, señalan los expertos.

Para el informe, los CDC utilizaron datos de una encuesta nacional en que participaron más de 35,000 personas, llevada a cabo entre 2003 y 2010. La encuesta halló que la mayoría de estadounidenses siguen consumiendo un promedio de 3,400 miligramos (unas 1.5 cucharaditas) de sal al día, según el IOM.

Las Directrices Dietéticas para los Estadounidenses de EE. UU. recomiendan que las personas de 14 a 50 años limiten la ingesta diaria de sal a 2,300 mg.

Pero según las directrices, eso es todavía demasiado para más o menos la mitad de los estadounidenses. Las personas mayores de 50, los negros y las personas con hipertensión, diabetes o enfermedad renal crónica deben restringir su ingesta de sal a 1,500 mg al día.

El informe de los CDC aparece en la edición del 20 de diciembre de la revista de la agencia, Morbidity and Mortality Weekly Report.

Más información

Para más información sobre la sal y las enfermedades cardiovasculares, visite la Asociación Americana del Corazón.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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FUENTES: Niu Tan, medical officer, U.S. Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta; Gregg Fonarow, M.D., spokesman, American Heart Association, and professor of cardiology, University of California, Los Angeles; Samantha Heller, M.S., R.D., senior clinical nutritionist, NYU Langone Medical Center, New York City; Dec. 20, 2013, Morbidity and Mortality Weekly Report

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