(FUENTES: Jeffrey Weitz, M.D., professor, hematology and thromboembolism, department of medicine, McMaster University, Hamilton, Ontario, Canada; Gregg Fonarow, M.D., professor, medicine, and co-director, preventive cardiology program, the David Geffen School of Medicine, University of California, Los Angeles; July 1, 2013, New England Journal of Medicine, online)

Un costoso anticoagulante nuevo podría ser más seguro para los coágulos de las piernas- healthfinder.gov

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Un costoso anticoagulante nuevo podría ser más seguro para los coágulos de las piernas

En un ensayo, Eliquis funcionó igual de bien que la warfarina, pero con menos riesgo de hemorragia

Por Brenda Goodman
Reportero de Healthday

LUNES, 1 de julio (HealthDay News) -- La nueva pastilla Eliquis previene los peligrosos coágulos en las piernas y en los pulmones tan bien como la terapia estándar, pero conlleva menos riesgo de un sangrado grave, muestra un estudio reciente.

La investigación, que aparece en la edición en línea del 1 de julio de la revista New England Journal of Medicine, podría guiar a los médicos hacia una forma más sencilla, aunque más costosa, de prevenir los coágulos sanguíneos en los pacientes que están en riesgo de tromboembolismo venoso.

El tromboembolismo venoso abarca dos afecciones relacionadas: la trombosis venosa profunda (TVP) y el embolismo pulmonar. En conjunto, esas afecciones envían al hospital a más de 500,000 adultos cada año en EE. UU., según la Encuesta nacional de altas del hospital del gobierno.

En la TVP, se forma un coágulo sanguíneo en las venas profundas de la pierna, provocando hinchazón, enrojecimiento, sensación de calor y dolor. Si el coágulo se desprende, puede viajar y quedarse atorado cerca del cerebro, el corazón u otro órgano vital, provocando graves daños. Si un coágulo bloquea un vaso sanguíneo en los pulmones, provoca una emergencia potencialmente letal conocida como embolismo pulmonar (EP). Los EP son la tercera causa de muerte cardiovascular, tras los ataques cardiacos y los accidentes cerebrovasculares (ACV).

Los coágulos sanguíneos pueden ocurrir sin advertencia en las venas, pero ciertos factores aumentan el riesgo de una persona, entre ellos la obesidad, la hipertensión, el viaje a grandes distancias, la contaminación atmosférica, fumar cigarrillos, el embarazo y una cirugía o lesión recientes.

Una vez una persona ha sufrido un coágulo venoso, es más probable que desarrollen otro, de forma que con frecuencia los médicos recetan fármacos para reducir el riesgo.

Durante años, los médicos han dependido de un fármaco llamado warfarina, que también se vende bajo la marca Coumadin.

La warfarina funciona bien, pero también es difícil de administrar. Los pacientes que toman el fármaco necesitan pruebas sanguíneas regularmente, a veces cada semana al inicio del tratamiento, para asegurarse de que toman la dosis correcta. Y la dosis puede cambiar de un día a otro o de una semana a otra. Además, varios fármacos y alimentos pueden interactuar con la warfarina e interferir con su efectividad.

"Para los pacientes mayores, hacerlo bien es realmente difícil", planteó el autor principal del estudio, el Dr. Jeffrey Weitz, profesor de medicina de la Universidad de McMaster en Ontario, Canadá.

En diciembre, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de EE. UU. aprobó el fármaco Eliquis. Al igual que la warfarina, Eliquis previene los coágulos sanguíneos, pero funciona de forma ligeramente distinta que el medicamento más antiguo. Tampoco requiere pruebas sanguíneas regulares ni cambios en las dosis, lo que hace que sea mucho más fácil de administrar.

Una desventaja de Eliquis es el precio. Las farmacias por correo cobran entre 250 y 275 dólares por un suministro para 30 días del medicamento en EE. UU., según el sitio web pharmacychecker.com. Por otro lado, la warfarina cuesta cuatro dólares por un suministro para treinta días en tiendas como Target o Walmart. Esto significa que una pastilla de Eliquis cuesta más o menos lo mismo que el suministro de todo un mes de warfarina.

Para el nuevo estudio, los investigadores compararon Eliquis con la warfarina en casi 5,400 pacientes con antecedentes de tromboembolismo venoso. La edad promedio de los participantes fue de 57 años. Alrededor del 60 por ciento eran hombres. El 65 por ciento tenían antecedentes de TVP. Alrededor del 25 por ciento tenían antecedentes de EP. Más o menos el 9 por ciento habían tenido tanto una TVP como un EP.

La mitad de los participantes del estudio tomaron diez miligramos (mg) de Eliquis dos veces al día durante siete días, antes de reducir la dosis a 5 mg dos veces al día durante seis meses. La otra mitad comenzó con inyecciones dos veces al día del anticoagulante Lovenox (heparina de peso bajo), seguido de terapia diaria personalizada de warfarina.

Tras seis meses, 59 pacientes del grupo de Eliquis y 71 pacientes del grupo que recibió la terapia estándar habían sufrido un nuevo coágulo sanguíneo. De éstos, 12 pacientes del grupo de Eliquis y 15 pacientes del grupo de warfarina murieron por los coágulos, lo que muestra que ambos fármacos funcionaron más o menos igual de bien.

Pero los pacientes que tomaron Eliquis tuvieron menos hemorragias graves que los que tomaron warfarina. De los 2,676 pacientes que tomaban Eliquis, 15 sufrieron un sangrado grave con el fármaco. De los 2,689 pacientes que tomaban warfarina, 49 experimentaron un sangrado grave.

"Se trata de una reducción de casi un 70 por ciento en el sangrado grave con Eliquis, en comparación con la terapia convencional. Es inmensa", aseguró Weitz.

Más allá del sangrado grave, Weitz apuntó que las personas que tomaban Eliquis también tuvieron menos sangrados molestos de las encías o la nariz, lo que puede conducir a que los pacientes dejen de tomar los fármacos.

"Creo que es muy importante", dijo Weitz, quien reportó que ha sido asesor de los patrocinadores del estudio, Bristol-Myers Squibb y Pfizer, junto con otras compañías farmacéuticas, en los tres años anteriores.

Otro experto que no participó en el estudio se mostró de acuerdo.

"Este nuevo método podría simplificar el régimen de tratamiento, mejorar la comodidad del paciente y aumentar sustancialmente la seguridad del tratamiento para el tromboembolismo venoso, haciendo de ésta una nueva opción atractiva", comentó el Dr. Gregg Fonarow, codirector del programa de cardiología preventiva de la Facultad de Medicina David Geffen de la Universidad de California, en Los Ángeles.

Más información

Para más información sobre el tromboembolismo venoso, visite el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

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